Comentario sobre la GPC “Exercise Guidelines for Cancer Survivors” (2010)

Nombre completo de la guía: American College of Sports Medicine Roundtable on Exercise Guidelines for Cancer Survivors.

Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II.

Universidad: Universidad Complutense de Madrid.

Nombre de las estudiantes: Paula Álvaro Santos, María del Cuvillo Yges, Marta Oliva Sierra.

 

Contenidos de la guía:

Definición de cáncer: Enfermedad en la que células anormales se multiplican sin control y pueden invadir los tejidos cercanos, incluso diseminarse a otras partes del cuerpo. 

Antiguamente, en pacientes con cáncer se guardaba reposo, pero los programas de ejercicio cada vez muestran más evidencia y son fundamentales en la calidad de vida, fatiga y forma física, de manera individualizada. Es importante tanto a nivel de tratamiento como de prevención y control. Los pacientes pueden ser sometidos a cirugías y además, a radioterapia y quimioterapia. Los efectos adversos del tratamiento se pueden dar a corto y largo plazo y afectar a distintos sistemas del cuerpo.

El objetivo de la revisión es destacar la importancia que tiene el ejercicio en pacientes con cáncer o supervivientes de este. 

Una vez realizada la valoración médica, se realiza la prescripción de la actividad física, que debe ser individualizada y segura. Es importante marcar los objetivos (mejorar la forma física, flexibilidad, capacidad aeróbica…), las contraindicaciones (recuperación post cirugía) y posibles riesgos del entrenamiento (fractura ósea en cáncer de mama y próstata). Se destacan en esta revisión, la seguridad y eficacia de la actividad física, indicando que sí es seguro tanto durante como después del tratamiento del cáncer.

A continuación, la revisión hace hincapié en los tipos más comunes de cáncer, destacando los efectos de la actividad física sobre ellos:

  • Cáncer de mama: hay que distinguir entre los que reciben quimioterapia o radioterapia y los pacientes que ya han recibido ambos. 
    • En los pacientes que están recibiendo dichos tratamientos, con un nivel de evidencia A, encontramos un aumento significativo en la capacidad aeróbica y en la fuerza muscular. Además, se indica que es seguro realizar dicha actividad física durante el tratamiento. Con un nivel de evidencia B hay efectos sobre la reducción de la ansiedad, fatiga y mejora de la calidad de vida. 
    • En los pacientes que ya han recibido el tratamiento, con un nivel de evidencia A, hay un aumento significativo en la capacidad aeróbica, fuerza muscular, flexibilidad, forma física, además de mostrar seguridad en la realización del ejercicio, así como seguridad en un posible linfedema. Con un nivel de evidencia B encontramos evidencia en la modificación de la composición del cuerpo y en la imagen corporal, una mejora en la calidad de vida, una disminución de la fatiga y aumento de la energía y vitalidad, y una mejoría en la ansiedad y en la depresión. 
  • Cáncer de próstata: con evidencia A encontramos que el entrenamiento aeróbico mejora la fatiga de estos pacientes; el entrenamiento de fuerza registra importantes mejoras en el estado general de su musculatura. Con una evidencia B: el control del aumento de peso y masa grasa tiene efectos positivos en la función física general de los individuos.
  • Cáncer de colon: Algunos estudios demuestran mejoras en la resistencia aeróbica, el estrés oxidativo, el funcionamiento físico y la inflamación tras la prescripción de ejercicio físico.
  • Cánceres hematológicos
    • Sin HSCT (trasplante de células madre hematopoyéticas): con evidencia B encontramos que el ejercicio aeróbico reduce la fatiga y mejora la resistencia cardiorrespiratoria, así como: la composición corporal, la depresión, la ansiedad y la felicidad de los pacientes. 
    • HSCT: El ejercicio aeróbico y de fuerza evidencia efectos sobre la composición corporal, la función corporal y la fatiga y, además, mejora la función inmune.
  • Cáncer ginecológico: Los pacientes que realizan ejercicio tienen: menos fatiga, neuropatías periféricas, depresión, ansiedad y disfunción del sueño.

El principal objetivo de la investigación es descubrir cómo el entrenamiento físico puede reducir la carga del cáncer entre los supervivientes y así, aprovechar todos los efectos beneficiosos que pueda tener. Es importante conseguir que se convierta en una intervención común para la recuperación completa tras un cáncer. El ejercicio es beneficioso y seguro durante y tras el tratamiento de cáncer. Para ello, es imprescindible un trabajo interdisciplinario entre sanitarios.

 

English version:

 

Cancer definition: disease in which abnormal cells reproduce without control and can spread to near tissues, as well as to other body parts.

Cancer patients were told to avoid activity in the past, but there is growing evidence that physical activity is vital in order to achieve a better quality of life, stay in shape and reduce fatigue. It is a requirement to have individualized programs. Not only is it important when it comes to the treatment, but in terms of prevention as well. Cancer patients can undergo surgery, as well as radiotherapy and chemotherapy. 

The main goal is to raise awareness on the importance and impact that physical activity has on both cancer patients and survivors.

Once medical assessments have been made, an exercise prescription follows, which must be individualized and safe. It is important to provide the objectives (such as improving physical function, aerobic capacity, strength and flexibility), possible contraindications (after surgery recovery) and potential risks when training (bone fracture in breast and prostate cancer). This review pinpoints how physical activity is both safe and effective in these patients. 

Moreover, the review highlights the most common types of cancer, showcasing the effects that physical activity has on them:

  • Breast cancer: it is necessary to distinguish between patients that are currently receiving chemotherapy or radiotherapy and those who have already received them.
    • Patients in treatment: with evidence category A we can find that physical activity made an improvement in the aerobic capacity and muscular strength. It is also safe to do physical activity during treatment. With evidence B we can see that there are effects on anxiety levels and fatigue being reduced, and an improvement on the quality of life.
    • Patients after treatment: with evidence category A we can tell how there is an improvement in the aerobic capacity, muscular strength, flexibility, fitness, as well as proving its safety, even if you have a lymphedema. With evidence B we can find changes in body size, body composition and body image, anxiety and depression levels reduce, energy and vitality increases, as well as benefits on the quality of life. 
  • Prostate cancer: with evidence A we can find how aerobic training decreases the fatigue of these patients; strength training improves the general condition of their musculature. With evidence B we see how the prevention of weight and fat mass gain has positive effects on the general physical function of the individuals.
  • Colon cancer: Some studies show improvements in aerobic resistance, oxidative stress, physical functioning and inflammation after the prescription of physical exercise.
  • Hematologic cancers:
    • No HSCT (hematopoietic stem cell transplantation): with evidence B we find that aerobic exercise reduces fatigue and improves cardiorespiratory resistance, as well as: corporal composition, depression, anxiety and happiness of the patients.
    • HSCT: Aerobic and strength exercise have positive effects on corporal composition, corporal function and fatigue while improving the immune function.
  • Gynecologic cancer: Patients who practice exercise have less fatigue, peripheral neuropathies, depression, anxiety and sleep dysfunction.

The main objective of the investigation is to discover how physical training can reduce the lack of cancer among survivors and, therefore, take advantage of all its beneficial effects. It is important to make exercise become a common intervention to ensure a complete recovery after cancer. Exercise is beneficial and safe during and after cancer treatment. Therefore, an interdisciplinary work between sanitary professionals is required. 

 

Schmitz, Kerry S. Courneya, Charles Matthews, Wendy Demark-Wahnefried, Daniel A. Galvão, Bernardine M. Pinto, Melinda L. Irwin, Kathleen Y. Wolin, Roanne J. Segal, Alejandro Lucia, Carole M. Schneider, Vivian E. von Gruenigen, Anna L. Schwartz. “American College of Sports Medicine Roundtable on Exercise Guidelines for Cancer Survivors”. Medicine & Science in Sports & Exercise. Julio 2010; Volumen 42 (7): 1409-1426. Disponible en: https://insights.ovid.com/pubmed?pmid=20559064


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