Comentario sobre la GPC «Inflammatory arthritis and osteoarthritis» (2018)

Nombre completo de la guía: 2018 EULAR recommendations for physical activity in people with inflammatory arthritis and osteoarthritis.

Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II (UCM).

Curso académico: 2021/2022.

Nombre de los estudiantes: Félix Molina Campos, Iván Rodríguez Marcos.

Contenidos de la guía:

Diferenciamos en este sentido la osteoartritis de la artritis inflamatoria (artritis reumatoide y espondiloartritis). La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones en la que los tejidos de la articulación afectada se deterioran con el tiempo. Este es el tipo más frecuente de artritis y es más común en las personas mayores. Tienen dolor en las articulaciones y, después de descansar, rigidez (incapacidad para moverse con facilidad) durante un período corto de tiempo. En la artritis inflamatoria, el sistema inmunitario ataca las articulaciones provocando dolor y rigidez. Causa una dolorosa hinchazón que puede finalmente causar la erosión ósea y la deformidad de las articulaciones. Llegando a afectarse otras partes del cuerpo (piel, ojos, pulmones, corazón, riñones).

Hoy en día se está promoviendo cada vez más la actividad física en personas con enfermedades reumáticas. Veremos a continuación si se recomiendan actividades para personas con artritis reumatoide y osteoartritis. Analizado desde un grupo multidisciplinar (incluye diversos profesionales de la salud). La fisioterapia será muy importante dentro de la prescripción de ejercicios adecuados al paciente en base a su patología siguiendo las recomendaciones generales de la OMS y teniendo en cuenta al resto de profesionales sanitarios.

Se han visto los beneficios de la actividad física en la enfermedad, aunque estas personas son menos activas para la realización del ejercicio, más aún si están sufriendo un brote. Puede deberse a que no hay un consenso claro entre profesionales y las instituciones de salud pública, para ello se han creado las recomendaciones que se verán a continuación por parte de la EULAR (asociación europea de enfermedades reumatológicas).

Se acuerdan 4 principios generales y 10 recomendaciones para esta patología. Donde se concluye que la AF es fundamental en el transcurso de estas enfermedades. Es importante tener en cuenta que todas las recomendaciones deben ser individualizadas para cada persona y explicadas por un profesional buscando una adherencia al tratamiento en busca de mejoras a largo plazo.

Dentro de los principios generales tenemos:

  • El ejercicio físico mejora la calidad de vida relacionada con la salud.
  • Las personas con las patologías mencionadas se van a ver beneficiadas de la actividad física.
  • Las recomendaciones generales de actividad física (cardiorrespiratoria, fuerza muscular, flexibilidad y rendimiento neuromotor) son aplicables y seguras para estos pacientes.
  • Importancia del trabajo multidisciplinar en este tipo de patologías.

Entre las recomendaciones acordadas por la EULAR, destacan con la mayor evidencia las dos siguientes:

  • Los profesionales sanitarios (fisioterapeuta, medico rehabilitador, etc.) deben planificar y realizar sesiones de AF que incluyan técnicas de cambio de comportamiento sedentario, autocontrol, establecimiento de metas, planificación de acciones y resolución de problemas.
  • Será muy importante promover la actividad física basándose en las recomendaciones generales de esta, de manera que sea una parte fundamental de la atención sanitaria durante el curso de este tipo de enfermedades.

Entre los diferentes tipos de ejercicios a realizar durante este proceso destacan los cardiovasculares que a la larga mejoran el volumen de oxígeno máximo, los ejercicios de fuerza muscular también tienen beneficio a largo plazo. Dentro de los ejercicios de flexibilidad no se demuestra una clara mejoría. Cabe mencionar la existencia de un programa de ejercicios neuromotores para artritis reumatoide que muestra efectos positivos.

En busca de estas mejoras, es muy importante que se produzca una buena realización y adherencia al tratamiento, la cual se ha visto mejor en personas con osteoartritis respecto a las enfermedades inflamatorias.

Con una evidencia moderada encontramos las siguientes recomendaciones:

  • Los profesionales sanitarios deberán valorar el tipo, la intensidad, la frecuencia y la duración de las actividades físicas buscando cuales pueden ser modificados para una mejora a largo plazo y cuales generarían un mayor beneficio.
  • Dar importancia a la identificación y abordaje de las dificultades propias de la enfermedad a la hora de realizar los ejercicios, dándolas a conocer al paciente y ayudándole a buscar apoyo social para un buen desarrollo de la actividad controlando los síntomas.

Con el nivel más bajo de evidencia cabe mencionar:

  • Las sesiones individualizadas del ejercicio terapéutico deben basarse en la evaluación de factores físicos, sociales y psicológicos.
  • Es importante identificar todo tipo de contraindicaciones que pueda tener la actividad física para el desarrollo de la enfermedad.
  • Será necesario promover el ejercicio por parte de todo el personal sanitario en este tipo de pacientes, siendo fundamental la cooperación e incluso derivación entre distintos profesionales buscando garantizar el buen desarrollo clínico.
  • Se deben dar a cada paciente objetivos personalizados de actividad física los cuales sean reevaluados cada cierto tiempo mediante pruebas tanto objetivas como subjetivas.
  • La actividad física debe ser propuesta al paciente de diferentes formas (supervisada o no supervisada, individualizada o grupal y presencial u online) teniendo en cuenta sus preferencias.

CONCLUSIÓN

Debemos dar la importancia necesaria al consenso sobre los principios y recomendaciones en este tipo de patologías, fomentando la práctica de actividad física. Sin embargo, no debemos olvidar que aún falta investigación para obtener mayor evidencia en algunas recomendaciones y un consenso más unificado entre países.

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English version:

What follows is a summary of the 2018 CPG EULAR recommendations for physical activity in people with inflammatory arthritis and osteoarthritis.

We differentiate osteoarthritis from inflammatory arthritis (rheumatoid arthritis and spondyloarthritis). On one hand, osteoarthritis is a joint disease in which the tissues of the affected joint deteriorate over time. This is the most common type of arthritis and is more common in older people. They suffer from joint pain and, after resting, stiffness (inability to easily move) for a short period. On the other hand, with inflammatory arthritis, the immune system attacks the joints causing pain, stiffness, and painful swelling that can eventually lead to bone erosion and joint deformity, also affecting other parts of the body (skin, eyes, lungs, heart, kidneys).

Nowadays, physical activity is being promoted more and more in people with rheumatic diseases. Based on a study that analyses a multidisciplinary group (includes various health professionals), we will see below if activities are recommended for people with rheumatoid arthritis and osteoarthritis. Physiotherapy will be quite important in the prescription of appropriate exercises for the patient based on their pathology, following the general recommendations of the WHO and taking into account the rest of the health professionals.

Physical activity has a positive impact on the disease; however, this people’s exercise is less active, especially when people suffer from an outbreak. There is no clear consensus between professionals and public health institutions, to mitigate this issue EULAR (European Association of Rheumatological Diseases) has created the following recommendations:

Within the general principles we have:

– Physical exercise improves health-related quality of life.

– People with the aforementioned pathologies will benefit from physical activity.

– The general recommendations for physical activity (cardiorespiratory, muscle strength,

  flexibility and neuromotor performance) are applicable and safe for these patients.

– Importance of multidisciplinary work in this type of pathology.

Among the recommendations agreed by the EULAR, the following two stand out with the greatest evidence:

– Health professionals (physiotherapist, rehabilitation doctor, etc.) must plan and carry out PA sessions that include change of sedentary behaviour, self-control, goal setting, goal planning actions and problem-solving.

– It will be very important to promote physical activity based on its general recommendations, to make it a fundamental part of health care during the course of this type of disease.

Among the different types of exercises to be performed during this process, cardiovascular exercises stand out, which in the long-term improve the maximum oxygen volume, muscle strength exercises also have long-term benefits. Within the flexibility exercises, no clear improvement is shown. It is worth mentioning the existence of a program of neuromotor exercises for rheumatoid arthritis that shows positive effects.

In search of these improvements, it is very important that there is a good performance and adherence to treatment, which has been seen better in people with osteoarthritis compared to inflammatory diseases.

With moderate evidence we find the following recommendations:

– Health professionals should assess the type, intensity, frequency and duration of physical activities looking for which can be modified for long-term improvement and which would generate greater benefit.

– Give importance to the identification and approach of the difficulties the disease has when performing the exercises, letting the patient know and helping him/her to seek social support for good development of the activity controlling the symptoms.

With the lowest level of evidence, it is worth mentioning:

– The individualized sessions of therapeutic exercise should be based on the evaluation of physical, social and psychological factors.

– It is important to identify all types of contraindications that physical activity may have for the development of the disease.

– For this type of patient, it will be necessary to promote exercise by all health personnel, cooperation and even referral between different professionals will be essential in order to guarantee good clinical development.

– Each patient should be given personalized physical activity goals which are reassessed from time to time through both objective and subjective tests.

– Physical activity should be proposed to the patient in different ways (supervised or unsupervised, individualized or group, and face-to-face or online) taking into account their preferences.

CONCLUSION

We must give the necessary importance to consensus on the principles and recommendations in this type of pathologies, promoting the practice of physical activity. However, we must not forget that there is still a lack of research to obtain more evidence on some recommendations and a more unified consensus between countries.

Osthoff RR. 2018 EULAR recommendations for physical activity in people with inflammatory arthritis and osteoarthritis. Ann Rheum Dis [Internet]. 2018 [cited 2022 Apr 13];0:1–10. Available from: http://ard.bmj.com/

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