Comentario sobre la GPC «fisioterapia respiratoria en COVID-19» (2020)

Nombre completo de la guía: Fisioterapia respiratoria en el manejo del paciente con covid-19: recomendaciones generales área de fisioterapia respiratoria sociedad española de neumología y cirugía torácica-SEPAR.

Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II.

Universidad: Universidad Complutense de Madrid.

Nombre de las estudiantes: Andrea Collado Cantón, Alba Iglesias Albarrán.



Contenidos de la guía:

El COVID19 es un tipo de virus que afecta de manera muy variable a cada persona. Dentro de su sintomatología encontramos tos seca, fiebre o febrícula y disnea, diarrea, cefalea, dolor/debilidad muscular, dolor de garganta o escalofríos. Estos aparecen entre el día 2 y 14 desde el contagio, con un periodo de incubación de 5 días y desaparecen a las 2 semanas en caso leve y a las 3-6 en caso grave (despareciendo su carga viral a los 10 días).
La mayoría de la población se recupera de manera espontánea, pero pueden aparecer complicaciones como neumonías. Es por ello, que la actuación del fisioterapeuta dependerá de si es un paciente leve o crítico. Los pacientes con mayor riesgo son los mayores de 60 años, embarazadas, personas inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas como la diabetes.

Se transmite a través de secreciones de personas infectadas, por contacto directo con gotas respiratorias a menos de 2 metros, con las manos o los objetos contaminados, pasando de estos a la mucosa de la boca, nariz u ojos.

Debemos tener en cuenta si se trata de un paciente leve, que estará confinado y al cual podremos ofrecer drenaje de secreciones, o bien de un paciente grave, que trataremos según la fase: confinamiento, ingreso hospitalario, agudización y recuperación o alta hospitalaria.

De manera general se mantiene activo al paciente, evitando periodos largos de sedestación, se realiza ejercicio físico a diario adaptado al paciente, coordinando su respiración y favoreciendo una buena hidratación.

En caso de que sea necesario ingresar al paciente, este permanecerá en aislamiento. Durante este periodo intentaremos evitar los efectos secundarios del encamamiento, para ello haremos un trabajo de fortalecimiento, de cambios de posición, etc. Siempre que sea posible se realizaran a distancia y monitorizando sus constantes.

En la mayoría de los casos el paciente sufrirá una neumonía bilateral con tos no productiva y seca, motivo por el cual no será necesario aplicar técnicas de fisioterapia respiratoria y podremos evitar el riesgo de contagio al que se expondrían los fisioterapeutas. No obstante, en el 34% de los pacientes la tos si será productiva, con lo que diferentes técnicas de drenaje podrían ser muy útiles, pero solo si existe una dificultad para expectorar las secreciones de manera autónoma. En estos casos se usará el personal imprescindible y acudirá a terapia con un EPI completo (mascarillas FFP2 o FFP3, guantes desechables, batas, pantallas faciales, etc.) y una correcta higiene de manos.

Si el paciente sufre una agudización o se encuentra en un periodo crítico tendremos que aplicar las mismas medidas que si se tratara de un paciente de UCI con cualquier otra patología, pero prestando más atención a la seguridad y hermeticidad en lo que a los instrumentos respiratorios se refiere. También hay que destacar el aumento del riesgo de daño pulmonar por la imposibilidad de usar una humidificación activa durante la ventilación mecánica, provocando así una estancia mayor y con ello un mayor riesgo de padecer complicaciones.
Al igual que en el resto de los pacientes, podremos recurrir al posicionamiento en decúbito prono si la oxigenación con ventilación protectora no es suficiente.

Para poder iniciar la movilización activa deberemos estar seguros de la estabilización clínica del paciente, con un funcionamiento adecuado del sistema respiratorio, cardiovascular y musculoesquelético. La alteración de estos nos indicará la necesidad de cesar el ejercicio (descenso de la saturación, aumento de la frecuencia respiratoria, alteraciones en la presión arterial…)

Dado el desconocimiento que tenemos sobre las secuelas funcionales y anatómicas causadas por el COVID 19, se recomienda una buena evaluación de cada caso antes del tratamiento y del alta médica. 

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English version:

COVID19 is a type of virus that affects each person in a very variable way. Within its symptoms we can find a cough, fever or low-grade fever and dyspnea, diarrhea, headache, muscle pain, weakness, throat pain or shivers. These appear between days 2 and 14 after infection, with an incubation period of 5 days and they disappear after 2 weeks in mild cases and 3-6 in severe cases (the viral load disappears after 10 days). 

Most of the population recovers spontaneously, but complications such as pneumonia can appear. That is why the role of the physiotherapist will depend on the severity of the patient.

The patients with more risk are those over 60 years, pregnant women, immunosuppressed people or people with chronic diseases such as diabetes.

It is transmitted through secretions of infected people, by direct contact with respiratory drops within 2 meters of distance or by contaminated hands or objects, passing from these to the mucosa of the mouth, nose or eyes.

If he/she is a mild patient, he/she will be confined and we can offer him/her secretion drainage techniques. In the case of a serious patient, we will treat him/her according to the phase: confinement, hospitalization, exacerbation and recovery or hospital discharge.

In general, the patient has to keep active, avoiding long periods in the same position. Physical exercise will be carried out daily and it will be adapted to each patient, coordinating their breathing and encouraging good hydration.

In case it is necessary to admit the patient, he will remain in isolation. During this period we will try to avoid the side effects of bedridden, we will do a work of strengthening, position changes, etc. 

In most cases, the patient will suffer from bilateral pneumonia with a non-productive and dry cough, which is why it will not be necessary to apply respiratory physiotherapy techniques and we can avoid the risk of contagion to which physiotherapists would be exposed.

However, in 34% of patients, the cough will be productive, so that different drainage techniques could be very useful, but only if there is difficulty in expectorating secretions autonomously. In these cases, essential personal, full PPE (FFP2 or FFP3 masks, disposable gloves, gowns, face shields, etc.) and appropriate hand hygiene will be used.

If the patient suffers an exacerbation or is in a critical period, we will have to apply the same measures as if it was an ICU patient with any other pathology, but paying more attention to safety and tightness as regards respiratory instruments it means. Also is noteworthy  the increased risk of lung damage due to the inability to use active humidification during mechanical ventilation, thus causing a longer stay and a greater risk of complications.

If oxygenation with protective ventilation is not enough, we can resort to prone positioning.

In order to start the active mobilization, we must be sure of the clinical stabilization of the patient, with appropriate running of the respiratory, cardiovascular and musculoskeletal systems. The alteration of these will indicate the need to stop the exercise (decrease in saturation, increase in respiratory rate, changes in blood pressure…)

Given the lack of knowledge we have about the functional and anatomical effects caused by COVID 19, a good evaluation of each case is recommended before treatment and discharge.

Arbillaga A, Pardàs M, Escudero R, Rodríguez R, Alcaraz V, Llanes S, et al. FISIOTERAPIA RESPIRATORIA EN EL MANEJO DEL PACIENTE CON COVID-19: RECOMENDACIONES GENERALES ÁREA DE FISIOTERAPIA RESPIRATORIA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE NEUMOLOGÍA Y CIRUGÍA TORÁCICA-SEPAR-Versión 1.0-26 de marzo 2020 [Internet]. [cited 2021 Apr 19]. 




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