Nombre completo de la guía: A guide to physiotherapy in urogynecology for patient care during the COVID-19 pandemic.
Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II.
Universidad: Universidad Complutense de Madrid.
Nombre de la estudiante: Rosana Ferrer Hernández.
Contenidos de la guía:
La fisioterapia uroginecológica ha sido interrumpida casi por completo debido a la pandemia de la COVID-19. El objetivo de esta guía es proporcionar recomendaciones relacionadas con la telerrehabilitación, los códigos de ética y deontología, brindar información, intervenciones fisioterapéuticas específicas y recomendaciones de cara al regreso a la atención clínica presencial.
Este documento ha sido coordinado por miembros de la Asociación Brasileña de Fisioterapia en la Salud de la Mujer, la Asociación Brasileña de Uroginecología y Suelo Pélvico y la Asociación Latinoamericana del Suelo Pélvico y se llevó a cabo en los meses de junio y julio de 2020.
Tras una exhaustiva búsqueda de información en las bases de datos de PubMed, PEDro, WOS y Embase y siguiendo las pautas de la Confederación Mundial de Terapia Física, la Asociación Internacional de Uroginecología y la Sociedad Internacional de Continencia, los autores concluyeron que hay pocos estudios que abordan la telefisioterapia en el tratamiento de las disfunciones del suelo pélvico. La literatura ha descrito numerosas ventajas de esta forma de tratamiento, incluidos la flexibilidad para la prestación de atención médica, la disminución de la duración de la baja por enfermedad y el fomento de la autogestión, entre otros. Aunque la pequeña cantidad de estudios (49 estudios tras el proceso de selección) ha mostrado resultados prometedores, no existe evidencia sólida sobre la eficacia de este formato de tratamiento.
Esta guía concluye que hay que tener en cuenta la atención remota, especialmente para aquellas mujeres que ya estaban en tratamiento. La telefisioterapia debería incluir llamadas telefónicas, vídeollamadas, grabaciones de video, aplicaciones y otros métodos (asegurándonos que están adecuadamente traducidos y validados), teniendo en cuenta siempre aspectos culturales, limitaciones tecnológicas y personales y siendo extremadamente cuidadosos con la información de los pacientes y las sesiones grabadas considerando la vulnerabilidad de algunas plataformas digitales. Es recomendable evitar pedir imágenes y vídeos que comprometan la exposición de los cuerpos de los pacientes, a no ser que obtengamos su consentimiento y estén claramente informados, intentar guiar remotamente en relación al tono muscular, la fuerza y la resistencia de los músculos del suelo pélvico tampoco está recomendado debido a la falta de evidencia y la imposibilidad de asesoramiento sin un examen interno.
La información sobre la capacidad de contracción del suelo pélvico puede ser testada de manera alternativa, utilizando por ejemplo el “stop test», no obstante este test no debe usarse de manera rutinaria para el entrenamiento del suelo pélvico. Además, la autoevaluación de la habilidad para contraer el suelo pélvico parece ser pobre, por lo que debemos interpretar los resultados cuidadosamente.
Por otro lado, la prescripción y las instrucciones sobre la autoaplicación de electroestimulación, biofeedback, conos vaginales y autopalpación deberá ser cuidadosamente analizada. El entrenamiento de vejiga y comportamental debe proporcionarse y supervisarse. Recomendaciones de salud como recursos ilustrados, información sobre los beneficios del ejercicio físico y estiramiento, control de peso, dieta saludable, apropiada ingesta de agua, ejercicios de relajación, protectores y toallitas higiénicas, información sobre función y disfunción del suelo pélvico y opciones de tratamiento deberían ser proporcionados a los pacientes con el fin de mejorar la eficacia y la adherencia al tratamiento.
A la hora de volver a la atención clínica presencial se requerirá de conocimiento sobre las regulaciones del gobierno, utilización de mascarilla y guantes, preguntar a los pacientes sobre posibles síntomas respiratorios, resultados negativos para COVID-19 para aquellos pacientes anteriormente positivos o que hayan estado en contacto con pacientes positivos, limpieza y desinfección del lugar de trabajo y los objetos utilizados, comprobar la temperatura de los pacientes y proporcionar las facilidades adecuadas para la limpieza de manos.
Por último, la recomendación más importante es ofrecer un tratamiento fisioterápico continuado.
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English version:
Physiotherapy focused in urogynecology has been almost completely interrupted because of the COVID-19 pandemic, the aim of this guide is to provide recommendations related to tele rehabilitation, codes of ethics and deontology, provide information, specific physiotherapy interventions and recommendations for returning to in-person clinical care.
This document was coordinated by members of the Brazilian Association of Physiotherapy in Women’s Heath, the Brazilian Association of Urogynecology and the Pelvic Floor and the Latin American Association of the Pelvic Floor and took place in June and July 2020.
After an exhaustive information search at PubMed, PEDro, WOS and Embase databases and advised with Word Confederation for Physical Therapy, International Urogynecological Association and International Continence Society guidelines, the authors concluded that there are only a few studies addressing tele-physiotherapy in the treatment of Pelvic Floor Muscles Disease (PFD). The literature has described many advantages of this way of treatment, including the increase of flexibility for healthcare delivery, the decreases in sick-leave duration, the encouragement of self-management and others. Even though the small number of studies (49 studies after the selection process) have shown promising results, there is not strong evidence about the efficacy of this format for treatment.
This guideline concludes that remote monitoring should be considered, especially for those women who were already under treatment. The tele-physiotherapy should include telephone calls, video calls, video recordings, apps an others (making sure about the quality translation and validation), always taking into account the cultural aspects, technological and personal limitations and being extra careful with the information and recording sessions considering the vulnerability of some digital platforms. Is advisable to avoid requesting images and videos involving exposure of women’s bodies, unless their consent is obtained and they are clearly informed, attempts to guide accurate and completely remote about the tonus, strength and endurance of the pelvic floor is also avoid due to the lack of evidence and the impossibility of assessing without an internal examination.
Information about women’s capacity to contract their Pelvic Floor Muscles (PFM) can be tested using alternative methods as the stop test, this test shouldn’t be used routinely for PFM training. In addition, self-estimation of the ability to contract the PFM seems to be poor so the results must be interpreted with caution.
On the other hand, prescription and instructions for home self-appointed electrostimulation, biofeedback, vaginal cones and self-palpation should be carefully analysed. Bladder training and behavioural treatment should be provided and supervised. Health education recommendations as illustrative resources, information about benefits of physical exercise and stretching, weight control, healthy diet, appropriate water intake, relaxation exercises, protectors and hygienic issues, information about pelvic floor function and dysfunction and options for treatment should be given to the patients to improve the efficacy and the adherence to the treatment.
Returning to in-person clinical care requires knowledge about government regulations, use of masks and gloves, ask about possible respiratory symptoms, negative results for COVID-19 for patients previously positive or who have been with positive patients, cleaning and disinfection of the place and objects used, measure patient’s temperature and provide appropriate facilities for hand washing.
Finally, the most important recommendation is to offer continuity of physiotherapy care.
Ferreira CHJ, Driusso P, Haddad JM, et al. A guide to physiotherapy in urogynecology for patient care during the COVID-19 pandemic. Int Urogynecol J. 2021;32(1):203-210. doi:10.1007/s00192-020-04542-8