Comentario sobre la GPC «Meniscal and Articular Cartilage Lesions» (2018)

Nombre completo de la guía: Knee Pain and Mobility Impairments: Meniscal and Articular Cartilage Lesions Revision 2018.

Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II.

Universidad: Universidad Complutense de Madrid.

Nombre de los estudiantes: Amanda Rioux Yanez, Sergio Toro.



Contenidos de la guía:

Las lesiones de menisco representan ¼ del total de las lesiones de rodilla. La mayor incidencia de roturas de meniscos se da en mujeres y en personas de mayor edad. La del menisco lateral ocurre con más frecuencia en atletas jóvenes, mientras que la del menisco interno es más frecuente en personas de mayor edad. En muchas ocasiones, la rotura de menisco se da en personas con el Ligamento Cruzado Anterior (LCA) afectado o ya reconstruido. Los deportes en los que se realizan movimientos de cambio de ritmo multidireccionales o “cutting”, y movimientos de pivote, son los que más riesgo de lesión tienen para estos. 

La función de los meniscos es distribuir el estrés y las cargas que experimenta la rodilla, absorber los impactos y actuar como estabilizadores secundarios. A su vez, facilitan la nutrición y lubricación del cartílago articular y protegen la rodilla de la hiperextensión.

En cuanto al tratamiento, para las personas menores de 35 años se opta generalmente por la reparación del menisco. Por otro lado, en personas mayores de 45 se recurre más a la meniscectomía. 

El procedimiento quirúrgico más utilizado, en cuanto a roturas de menisco, es la meniscectomía parcial. La recuperación de la rodilla es satisfactoria para la mayoría de los pacientes, hayan sido operados o no, aunque suelen reportar una menor funcionalidad de rodilla en comparación con pacientes sanos. Jóvenes atletas donde el tratamiento quirúrgico que se utilizó fue la reparación meniscal reportan menor pérdida de actividad y un mayor porcentaje de vuelta a la actividad física en comparación con los que se sometieron a menisectomía parcial. Pacientes en los que se usó un tratamiento más conservador obtienen iguales o mejores resultados en términos de fuerza y funcionalidad percibida de la rodilla en comparación con los que optaron por un tratamiento quirúrgico. 

En cuanto al cartílago articular, recubre la rodilla, es hialino, y su función es disminuir la fricción entre las carillas articulares. Las lesiones de cartílago suelen producirse como resultado de traumatismos agudos o microtraumas repetidos. Muchas lesiones no progresan y se mantienen como asintomática pudiendo evolucionar en tamaño en sintomatología con el paso del tiempo.La prevalencia de lesiones del cartílago articular en atletas oscila entre el 17% -59% siendo particularmente alta en persona con meniscectomía parcial o segunda lesión del LCA. Un alto porcentaje de estos atletas son asintomáticos.

El Tratamiento más utilizado para tratar lesiones de cartílago articular es la implantación autóloga de cartílago. Con buenos resultados aunque la vuelta a la actividad física es más tardía. Las artroscopias en caso de microfracturas son adecuadas si la lesión del cartílago es pequeña, o si el paciente quiere volver a deporte de bajo impacto. Pero por muy pequeñas que sean las lesiones, si el paciente practica deporte de alta intensidad, estos procedimientos tienden a fallar.

Tras la cirugía meniscal o del cartílago, se recomienda la movilización pasiva y activa progresiva, de forma temprana. En cuanto a la reparación meniscal, se puede empezar con carga de peso progresiva temprana; Es importante que tras una meniscectomía se trabaje la fuerza y aguante del cuádriceps. Los pacientes con lesiones del cartílago articular o roturas de menisco, así como los que han pasado por el quirófano, deben recibir ejercicios progresivos dentro de su rango de movimiento, ejercicios de fuerza progresivos de rodilla y cadera, y ejercicios de entrenamiento neuromuscular para realizar en casa, complementar el tratamiento y asegurar un funcionamiento independiente. 

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English version:

Las lesiones de menisco representan ¼ del total de las lesiones de rodilla. La mayor incidencia de roturas de meniscos se da en mujeres y en personas de mayor edad. La del menisco lateral ocurre con más frecuencia en atletas jóvenes, mientras que la del menisco interno es más frecuente en personas de mayor edad. En muchas ocasiones, la rotura de menisco se da en personas con el Ligamento Cruzado Anterior (LCA) afectado o ya reconstruido. Los deportes en los que se realizan movimientos de cambio de ritmo multidireccionales o “cutting”, y movimientos de pivote, son los que más riesgo de lesión tienen para estos. 

La función de los meniscos es distribuir el estrés y las cargas que experimenta la rodilla, absorber los impactos y actuar como estabilizadores secundarios. A su vez, facilitan la nutrición y lubricación del cartílago articular y protegen la rodilla de la hiperextensión.

En cuanto al tratamiento, para las personas menores de 35 años se opta generalmente por la reparación del menisco. Por otro lado, en personas mayores de 45 se recurre más a la meniscectomía. 

El procedimiento quirúrgico más utilizado, en cuanto a roturas de menisco, es la meniscectomía parcial. La recuperación de la rodilla es satisfactoria para la mayoría de los pacientes, hayan sido operados o no, aunque suelen reportar una menor funcionalidad de rodilla en comparación con pacientes sanos. Jóvenes atletas donde el tratamiento quirúrgico que se utilizó fue la reparación meniscal reportan menor pérdida de actividad y un mayor porcentaje de vuelta a la actividad física en comparación con los que se sometieron a menisectomía parcial. Pacientes en los que se usó un tratamiento más conservador obtienen iguales o mejores resultados en términos de fuerza y funcionalidad percibida de la rodilla en comparación con los que optaron por un tratamiento quirúrgico. 

En cuanto al cartílago articular, recubre la rodilla, es hialino, y su función es disminuir la fricción entre las carillas articulares. Las lesiones de cartílago suelen producirse como resultado de traumatismos agudos o microtraumas repetidos. Muchas lesiones no progresan y se mantienen como asintomática pudiendo evolucionar en tamaño en sintomatología con el paso del tiempo.La prevalencia de lesiones del cartílago articular en atletas oscila entre el 17% -59% siendo particularmente alta en persona con meniscectomía parcial o segunda lesión del LCA. Un alto porcentaje de estos atletas son asintomáticos.

El Tratamiento más utilizado para tratar lesiones de cartílago articular es la implantación autóloga de cartílago. Con buenos resultados aunque la vuelta a la actividad física es más tardía. Las artroscopias en caso de microfracturas son adecuadas si la lesión del cartílago es pequeña, o si el paciente quiere volver a deporte de bajo impacto. Pero por muy pequeñas que sean las lesiones, si el paciente practica deporte de alta intensidad, estos procedimientos tienden a fallar.

Tras la cirugía meniscal o del cartílago, se recomienda la movilización pasiva y activa progresiva, de forma temprana. En cuanto a la reparación meniscal, se puede empezar con carga de peso progresiva temprana; Es importante que tras una meniscectomía se trabaje la fuerza y aguante del cuádriceps. Los pacientes con lesiones del cartílago articular o roturas de menisco, así como los que han pasado por el quirófano, deben recibir ejercicios progresivos dentro de su rango de movimiento, ejercicios de fuerza progresivos de rodilla y cadera, y ejercicios de entrenamiento neuromuscular para realizar en casa, complementar el tratamiento y asegurar un funcionamiento independiente. 

Logerstedt DS, Scalzitti DA, Bennell KL, Hinman RS, Silvers-Granelli H, Ebert J, et al. Clinical Practice Guidelines Knee Pain and Mobility Impairments: Meniscal and Articular Cartilage Lesions Revision 2018 SUMMARY OF RECOMMENDATIONS. J Orthop Sport Phys Ther [Internet]. 2018 [cited 2021 May 12];48(2):1–50. Available from: https://www.jospt.org/doi/pdf/10.2519/jospt.2018.0301




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